¿QUÉ HA SIDO EL TLCAN PARA EL CAMPO MEXICANO?

 

Por: José Luis Arévalo

 

El TLCAN desde su concepción, fue y es fundamentado para las multinacionales del país, y para las trasnacionales yanquis y canadienses, con esto se debe entender que el Tratado de Libre Comercio para América del Norte (TLCAN) también avalado corporativamente por las cúpulas políticas del salinato, por las cúpulas “obreras” que más que defender posiciones de los trabajadores mexicanos, refrendó el sometimiento de los mismos al gran capital, entre los menos representados estuvo el sector campesino, que con la CNC y demás organizaciones campesinas adictas al corporativismo sexenal de los gobiernos priístas, aglutinadas en el hoy preocupadísimo, Concejo Agrario Permanente (CAP), firmaron entre otras inconsecuencias, la contrarreforma del artículo 27 Constitucional y el “finiquito” agrario, como condición implícita para la firma del TLCAN.

La destrucción de la propiedad social vía la tenencia de la tierra, iniciada de Miguel de la Madrid a Fox, “gobiernos” mercenarios del dólar que todo lo privatiza, han visto al campo con la visión de los terratenientes o caciques esclavistas, que fotografió descriptivamente hace ya 95 años John Kenneth Turner, en su libro MÉXICO BÁRBARO en 1908, que en su tiempo constituyó una de las más importantes contribuciones a la Revolución Mexicana; como reportero de The American Magazine, dio a conocer en sus crónicas —difundió en todo el mundo, (como está pasando en este 2003) pero principalmente en los Estados Unidos de Norteamérica— la verdad respecto de las condiciones que privaban (y siguen privando) en México bajo la dictadura de Porfirio Díaz, (hoy dictadura de Fox y socios del TLCAN) hecho que debilitó considerablemente la capacidad de oposición de todas las fuerzas reaccionarias y conservadoras, tanto dentro como fuera de nuestros país, (cualquier semejanza con la actualidad, no es mera coincidencia). Considerando con ello, que no hay en toda la bibliografía de la Revolución una obra que en sí reúna tanta documentación sobre la realidad pre-revolucionaria. Hoy reflejada en la realidad pos-revolucionaria.

Estas traiciones consumadas por las cúpulas políticas, empresariales, obreras y campesinas “actuales”; las organizaciones independientes y consecuentes advertimos la gravedad de las condiciones en las que fue firmado el TLCAN, esto a pesar de no conocer a cabalidad su contenido completo, ya que dicho documento fue severamente reservado a la opinión pública y por ende para las organizaciones que nos opusimos al mismo. Con el tiempo se empezó a tener acceso al mismo, confirmando las evidentes desventajas para el país y en específico para la clase trabajadora del campo, ya que las condiciones del sistema económico impuesto desde Miguel de la Madrid al foxismo actual, eran y son con miras a definir sus siguientes dos etapas de sometimiento al capital en contra, invariablemente de las mayorías, el Plan Puebla Panamá que servirá para la implementación del Tratado de Libre Comercio de las Américas (ALCA) y con ello cerrar el círculo de la traición, y por ende la entrega e integración de la Nación Mexicana, en una estrella más de la bandera yanqui imperial.

Y como no hay plazo que no se cumpla, después de afectar a otros sectores desde el 94 a la fecha, cuando se empieza a conformar el descontento social del tejido agrario, rebasando a las clases políticas de todos los partidos políticos y de las organizaciones campesinas que salen de sus letargo corporativo, ahora con la entrada libre de todo tipo de productos agropecuarios del imperio yanqui, con lo que le da el tiro de gracia a millones de campesinos, Mientras que Fox declara en Davos, Suiza, en el Foro Económico Mundial, que las aperturas comerciales demuestran que “México es un claro ejemplo de beneficio en su apertura comercial” por lo que continúa con la venta de los últimos sectores sociales que están todavía considerados como patrimonio nacional, está ofreciendo petróleo, gas, electricidad, mantos acuíferos, bosques, litorales marítimos, minería, por lo que se entiende también, el por qué se prostituyeron los acuerdos de San Andrés, no reconociendo a los indígenas y campesinos como ciudadanos con plenos derechos como al resto de los mexicanos, ya que para el saqueo y despojo de tierras por parte de las multinacionales y trasnacionales, para posicionarse de la tierra y de todos sus recursos, todo lo que huela a interés público, es populismo de tiempos pasados, más el populismo de estas clases que se reparten como juego de póquer, la plusvalía del trabajo del campesino y de toda la clase trabajadora, pulverizando conquistas laborales, derechos y beneficios sociales, con lo que han amasando cuantiosas fortunas con el sudor del de enfrente.

Para los diversos, pero identificados parásitos del capital nacional y extranjero, traicionándose ellos mismos, como clase económicamente hegemónica, en su “tesis” de eliminar todo tipo de subsidios a los sectores más desprotegidos y no competitivos en exportaciones, así como en bienes y servicios, permiten que el gobierno de Bush, no sólo no quite el subsidio a sus productores agropecuarios, que los incremente desproporcionadamente, a razón de más de 10 mil millones de dólares, para los próximos años, con lo que violenta con ello el mismo TLCAN en todo su “espíritu de libre comercio”.

Mientras que el terrateniente Fox, anunció desde el pasado 18 de noviembre, un “blindaje” financiero para el campo, que bajo el nombre burlesco de “Acciones de Políticas Agroalimentarias y Pesqueras para el Fortalecimiento Sectorial” (sic) al que le destinará 102 mil 563 millones de pesos, una insignificancia comparada con los intereses pagaderos mes tras mes durante los próximos 30 años al ROBAPROA, sólo por poner una ejemplo, de muchos (deuda externa e interna, rescate carretero) por lo que en este año, sólo tres productos —maíz, fríjol y leche en polvo— quedarán con salvaguardas. Todo lo demás quedará a la libre competencia. Entiéndase que el hambre, desesperanza, insalubridad y todo tipo de panaceas y enfermedades que ellos catalogan como propias de la pobreza, estarán permanentemente tuteladas, por la ascendencia porfirista, vía el TLCAN, TLC México— Comunidad Europea, Plan Puebla Panamá, y como cereza del pastel el Tratado de Libre Comercio de las Américas. ¿México Bárbaro, o México Bronco de Libre Comercio?